viernes, 26 de octubre de 2018

Viajer@, que no turista



Si eres de l@s que detestan el turismo masificado y valoran relacionarse con la gente de los lugares que visitan, seguro que te interesa Hospitality Club. A través de la web de esta red de viajer@s puedes entrar en contacto con personas del sitio al que tienes pensado ir, para que te orienten sobre qué no perderte, para que te hagan una ruta guiada o incluso para que te ofrezcan un alojamiento gratis. Del mismo modo, tú puedes convertirte en anfitrión de quienes se dejen caer por tu pueblo o ciudad. El grado de compromiso es voluntario, claro está. Nadie te obliga a alojar o atender a nadie, y puedes rechazar todas las peticiones si así lo deseas.

La intención final es contribuir a crear una comunidad global de viajer@s solidari@s, tolerantes con otras culturas, con curiosidad por conocer a fondo lo que visitan, decidid@s a integrarse entre l@s nativ@s de su lugar de vacaciones... ¿No es una gran idea? Más información en esta página web: clic. ¡Buen viaje!

(Precaución, no obstante, al hospedarse en casa ajena en otras redes de viajer@s. En la comunidad llamada Couchsurfing, por ejemplo, se han dado numerosas agresiones sexuales a chicas, como se ha publicado en diversos medios accesibles con cualquier buscador.)


lunes, 1 de octubre de 2018

El infierno de los vivos

“El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.” (Italo Calvino, Las ciudades invisibles)


Yo... el género humano

“Si yo supiese algo que me fuese útil y que fuese perjudicial a mi familia, lo expulsaría de mi espíritu. Si yo supiese algo útil para mi familia y que no lo fuese para mi patria, intentaría olvidarlo. Si yo supiese algo útil para mi patria y que fuese perjudicial para Europa, o bien que fuese útil para Europa y perjudicial para el género humano, lo consideraría como un crimen. Si conociese una cosa útil para mi nación pero que fuera nociva para otra, no la propondría a mi príncipe, porque, antes que francés, soy un hombre, (o mejor) porque soy necesariamente un hombre, mientras que soy francés solamente por azar.” (Montesquieu, Pensamientos)