miércoles, 27 de diciembre de 2017

Henry David Thoreau

-Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida… Para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido.
-No estoy solo si estoy conmigo mismo.
-El único modo de decir la verdad es hablar siempre con amor.
-El costo de una cosa es la cantidad de aquello que yo llamo vida necesaria para adquirirla, a corto o a largo plazo.
-Encuentro más amigos y parientes entre el liquen de las rocas que en cualquier libro.
-La ley nunca hará a los hombres libres, son los hombres los que tienen que hacer la ley libre.
-Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la prisión.
-No quiero tanto ahorrar tiempo como derrocharlo.
-Lo que un hombre piensa de sí mismo es lo que determina, o más bien indica, su destino.
-No debe preocuparos lograr más cosas, sean vestidos o amigos. Las cosas no cambian; cambiamos nosotros. Vended vuestras cosas y conservad vuestros pensamientos.
-Quisiera decir de una vez por todas a mis semejantes: en cuanto os sea posible, vivid libres y sin compromiso. No hay gran diferencia entre verse comprometido por una granja o por la cárcel del condado.
-El mejor gobierno es el que gobierna menos.
-Es imposible darle una buena educación a un soldado sin hacer de él un desertor. Su enemigo natural es el gobierno que le entrena.
-El destino de un país no depende de cómo se vote en las elecciones, el peor hombre vale tanto como el mejor en este juego; no depende de la papeleta que introduzcas en las urnas una vez al año, sino del hombre que echas de tu cuarto a la calle cada mañana.
-Tenemos mucha prisa para construir un telégrafo magnético desde Maine hasta Texas, pero puede ser que Maine y Texas no tengan nada importante que comunicar.
-Si nos quedamos en casa y nos ocupamos de nuestros asuntos, ¿quién necesitará ferrocarriles? No montamos en ferrocarril, éste nos monta a nosotros.
-En la misma medida que nuestra vida interior fracasa, vamos con más constancia y desesperación a la oficina de correos. Puedes estar seguro de que el pobre tipo que se aleja con el mayor número de cartas, orgulloso de su abultada correspondencia, no ha sabido nada de sí mismo desde hace tiempo.
-Si no he leído nada, siento que mi día ha carecido de sustancia.
-Os jactáis de gastar la décima parte de vuestros ingresos en la caridad; tal vez deberíais gastar las nueve décimas partes y acabar con ella.
-Lo que importa no es que el comienzo sea pequeño; lo que se hace bien una vez, queda bien hecho para siempre.
(Del autor de Walden o la vida en los bosques, Una vida sin principios, Caminar, Del deber de la desobediencia civil, Un yanqui en Canadá, Un paseo invernal, Musketaquid, Cape Cod, etc.)

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