“La especie más baja de orgullo es la vanidad nacional. En efecto, ésta denota en quien la sufre la carencia de cualidades individuales de las que pudiera sentirse orgulloso, puesto que de ser así no recurriría a aferrarse a otras que tiene que compartir con millones de individuos. Antes bien, quien posee cualidades personales reconocerá con mayor claridad los errores de su propia nación, puesto que constantemente los tiene a la vista. Cualquier tarugo miserable que no tiene nada en el mundo de lo que pueda sentirse orgulloso, se aferra al último recurso: vanagloriarse de la nación a la que casualmente pertenece; aquí se siente a sus anchas, y se muestra tan agradecido que está dispuesto a defender con manos y pies todos los errores y necedades de su nación, que también son los suyos.” (Arthur Schopenhauer)
sábado 26 de febrero de 2011
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3 comentarios:
Que grande schopenhauer.
Óle, óle y óle. Lo firmo.
Pues eso.
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