viernes, 1 de mayo de 2009

El banquero de los pobres

En 1974, Bangladesh padeció una terrible hambruna. Muhammad Yunus, profesor universitario de Economía, vio morir de hambre por las calles a miles de sus conciudadan@s. Para poder subsistir, much@s de los que no perdieron la vida se vieron obligados a pedir dinero a prestamistas que les exigían intereses abusivos. Yunus se escandalizó al ver cómo una campesina tomaba prestado menos de un dólar a condición de que el prestamista se quedase con el derecho en exclusiva a comprar todo lo que ella produjera al precio que él decidiera. De la indignación ante semejante forma de esclavitud nació en 1983 el Grameen Bank.

El Grameen Bank presta hoy pequeñas sumas de dinero a personas pobres que necesitan comprar semillas o animales de granja, iniciar un negocio, construir una casa... A pesar de que no se les exigen avales, estas personas pagan y resarcen los préstamos puntualmente en el 99% de los casos. La idea del microcrédito ha sido exportada a otros muchos países del Tercer Mundo y también al mundo rico, incluidos los mismísimos Estados Unidos, en un caso de transferencia de sabiduría del mundo “pobre” al “rico” que constituye una sonora bofetada en la cara de nuestro trasnochado paternalismo occidental.

Observa la cabecera de este blog. Hablamos de ideas sencillas para una vida solidaria. ¿Quieres una?: financia a un emprendedor sin recursos. Hay mil maneras. A mí me han llamado la atención Hazlo posibleKiva y Babyloan, proyectos que tienden puentes a través de Internet entre quienes tienen capital y quienes lo necesitan. No estarás dando caridad. Estarás ayudando a hacer viable un pequeño negocio mediante un micropréstamo que se te devolverá. ¡Manos a la obra!

(Para saber más sobre este tema, no te pierdas el libro de Muhammad Yunus, El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo, Paidós, Barcelona, 2008.)