viernes, 1 de agosto de 2008

Elogio de la suavidad

El sol y el viento del norte, para medir su fuerza, apostaron a ver quién era capaz de quitar las vestiduras al primero que pasara. Enseguida se presentó un caminante. El viento sopló con todas sus fuerzas, pero cuanto más ímpetu ponía, más se apretaba la ropa el hombre; además, al sentir frío, contrariado, se echó por encima su abrigo. El sol no se esforzó demasiado, se limitó a lucir gentilmente, y el viajero no tardó en destaparse, mientras esbozaba una sonrisa de satisfacción.

Esopo: Fábula del viento y el sol (Citada por Dale Carnegie en Cómo ganar amigos e influir en las personas)

1 comentario:

masaoms dijo...

La coneixia, i m'encanta aquesta fàbula. Una abraçada!!