domingo, 8 de junio de 2008

Salud, ¿dinero? y amor

Los países nórdicos, que se encuentran entre los más ricos del mundo, son también aquellos que presentan los mayores índices de ansiedad y depresión, y las tasas más elevadas de suicidios. En cambio, otras sociedades infinitamente más “pobres” gozan de envidiables niveles de salud mental. Cada vez son más las voces advierten que el desarrollo de los valores humanos, y no el crecimiento de la renta per cápita, constituye la mejor protección contra los transtornos de la psique.

Si contribuyes a mejorar tu ambiente laboral, estableces relaciones de pareja sanas, aprendes a gestionar correctamente tus emociones negativas, creas una buena red de amig@s, te desprendes de compañías psicológicamente tóxicas y desarrollas tu parte espiritual, por poner sólo algunos ejemplos, verás aumentar tu paz interior, tu buen humor y tu alegría de vivir. Y si mientras tanto tu nómina sube menos de lo previsto, pues qué le vamos a hacer...

(Para saber más: Xavier Guix, Si no lo creo, no lo veo, Granica.)

1 comentario:

Del dijo...

Tu post me recordó un viaje que hice hace unos días en subte (trenes subterráneos de Buenos Aires), en el cual tuve el placer de ver una familia constituída por madre, padre, 4 niños y 1 niña. Todos ellos muy sencillamente vestidos, sucios, comían bananas y bromeaban, sonrientes y saludables. Empecé a mirar la reacción de las personas a mi alrededor: todos estábamos contagiados de esa alegría familiar, los rostros iluminados de la gente me reconfortaron. Pensé en las familias que viven en los barrios cerrados más exclusivos de Buenos Aires, que casi no tienen contacto con sus hijos, entre los colegios con doble turno y los trabajos lejos de casa, poco tiempo queda para compartir...todo en favor del progreso económico...Sí, si me preguntan respondo que quiero contar con dinero para procurar salud y bienestar a mis hijos, pero nunca quisiera que la meta me nuble la vista y me pierda el día a día compartido ellos.
Siento que, más allá de las posibilidades económicas, son elecciones personales que se hacen a diario. Me hace muy feliz haber presenciado la escena del subte, sentí que en la sociedad en que vivo algo está cambiando, por lo menos con respecto al respeto y la valoración del afecto de unos padres para con sus hijos. Gracias Jaime como siempre por tus posts!