domingo, 1 de junio de 2008

La pobreza de los papalagi

“Permitidme explicaros, queridos hermanos de las diversas islas, qué es una cosa. Un coco es una cosa; un matamoscas, un taparrabos, el anillo del dedo, el recipiente para la comida, todo esto son cosas. Pero hay dos clases de cosas: hay cosas hechas por el Gran Espíritu sin que lo veamos, y que nosotros, los hijos de la Tierra, no tenemos dificultad de obtener, como el coco o la banana; y cosas hechas por la gente a base de mucho trabajo y privación, como anillos para los dedos, matamoscas o recipientes para la comida. Pues bien, los papalagi [los hombres blancos] piensan que tenemos necesidad de las cosas hechas por sus manos, porque ciertamente no piensan en las cosas de que el Gran Espíritu nos provee. [...]

Es signo de gran pobreza que alguien necesite muchas cosas, pues demuestra la falta de las cosas del Gran Espíritu. Los papalagi son pobres porque persiguen las cosas como locos. Sin cosas no pueden vivir de ninguna manera, y cada vez inventan más. Cuando han hecho un objeto con el caparazón de una tortuga para arreglarse el cabello, crean una funda para esta herramienta, y para la funda hacen una caja, y para la caja, otra más grande. Pero, al tener tantas cosas, no pueden disfrutar de ninguna de ellas.

Los que tienen pocas cosas se denominan a sí mismos pobres o infelices. [...] Cuantas más cosas necesitas, mejor europeo eres. Es por ello que las manos de los papalagi no reposan nunca, siempre están haciendo algo.” Clic.

Discurso de Tuiavii de Tiavea, caudillo de una pequeña isla de Samoa, a principios de la década de 1920, tras haber visitado Europa

1 comentario:

Jackyuss dijo...

Sí que me ha gustado la historia. Gracias.

Saludos