miércoles, 27 de junio de 2007

Venenos cotidianos

Cada día nos exponemos al contacto de miles de sustancias químicas diferentes. Las hay en los ordenadores del trabajo, en los componentes del coche, en los juguetes, en los aparatos domésticos, en la pintura de las paredes, en las alfombras, en el tinte de la ropa, en los artículos de higiene y belleza, en los productos de limpieza del hogar, en los alimentos...

Muchas de estas sustancias se acumulan en nuestro organismo y, aunque todavía no existen estudios concluyentes acerca de los efectos sobre la salud de la mayoría de ellas, se sospecha que tienen que ver con problemas como la esterilidad masculina, el asma, ciertos cánceres y alergias, etc.

Por simple precaución, resulta de lo más recomendable seguir algunos consejos saludables:

-usar jabones, detergentes, insecticidas, ambientadores, cosméticos, desodorantes y dentífricos naturales y biodegradables. Es fácil encontrarlos en tiendas de dietética y productos naturales;

-no utilizar pinturas o colas con disolventes sintéticos;

-limpiar la casa con vinagre, zumo de limón y bicarbonato. El resultado es brillante, y a un precio de risa...;

-comer productos de agricultura ecológica. Además de ser sanos, están mucho más ricos. Si los pruebas, te convertirás en un consumidor habitual, sin duda;

-vestir prendas de fibras naturales (algodón, lana, lino, cáñamo y seda) sin teñir o bien de colores procedentes de tintes vegetales.

En definitiva, pequeños gestos para cuidar tu salud y, de paso, contribuir a lograr un entorno medioambiental más limpio.

Para saber más: documento de Greenpeace con información sobre cómo elaborar jabones, cosméticos, limpiadores e insecticidas naturales.

viernes, 22 de junio de 2007

Tu huella ecológica

Un habitante de un país rico, debido a su nivel de renta y a su estilo de vida consumista, ejerce sobre los recursos naturales una presión infinitamente mayor que la de un habitante de un país pobre. La calculadora ecológica estima qué superficie de tierra y de espacio marino se necesita para satisfacer las necesidades de cada persona y asimilar sus residuos.

A través de un breve cuestionario puedes saber si estás entre quienes ejercen sobre los recursos del planeta una presión insostenible. Si eres un ciudadan@ europe@, lo más probable es que así sea (superarás la media de 1,7 hectáreas que corresponde a cada uno de los más de seis mil millones de habitantes del planeta). ¿Te atreves a realizar el cuestionario y llevarte un susto?

martes, 19 de junio de 2007

Ropa muy cara

"Las compañías españolas textiles han encontrado su Eldorado en Marruecos, el lugar favorito para trasladar los encargos de producción. En el informe titulado "Moda que aprieta", Intermón Oxfam exponía que 11 fábricas independientes de Tánger que reciben regularmente encargos de Induyco, empresa que suministra ropa para los almacenes comerciales El Corte Inglés, habían sufrido, en los últimos tres años, recortes del 30% en los precios abonados por los encargos, y habían visto rebajados los plazos de entrega de 14 a 7, o incluso a 5, días. (...) Las fábricas son de gran tamaño, contratan a mujeres jóvenes de 18 años y las jornadas laborales son de 12 horas al día. (...) El director de una maquila marroquí admitía que, tres años atrás, su empresa percibía 3,30 euros por un par de pantalones y que ahora cobraba 2 euros por la pieza. (...) Las condiciones laborales son (muy duras). (...) Zakia, de 36 años, que cose prendas de vestir en Marruecos en un taller contratado por El Corte Inglés, afirma: "No tenemos derecho a ponernos enfermas; un día no me encontré bien y llevé a mi jefe una nota de mi médico; recibí una amonestación por escrito"."

David Dusster: Esclavos modernos, Ediciones Urano,
Barcelona, 2006, pág. 77-78

Para que un@s compren ropa barata a menudo otr@s la producen pagando un precio muy caro. Muchas personas que trabajan en factorías textiles de países "en vías de desarrollo" padecen jornadas agotadoras en entornos insalubres, sin apenas derechos laborales y a cambio de sueldos de miseria. Si quieres estar segur@ de que no te vistes con ropa sucia, visita la página web de la Campaña Ropa Limpia. Si deseas saber más sobre el tema, este reportaje te gustará: clic.

sábado, 16 de junio de 2007

Cargadores solares

Cargar móviles, PDA, pilas y hasta las baterías del ordenador portátil sin necesidad de una toma eléctrica es posible gracias a los cargadores solares. Otra forma de aligerar la factura mensual y de aportar un grano de arena a la lucha contra el cambio climático.

Historias de África

“En mi callejón de Lagos (Nigeria) vivía una mujer sola cuya única propiedad era una olla. Se ganaba la vida comprando a crédito judías de las vendedoras, las hervía, las aliñaba con una salsa y las vendía a la gente. Para muchos un cuenco de judías constituía la única comida del día. Una noche nos despertó un grito desgarrador. Todo el callejón fue presa de cierta agitación. La mujer, enloquecida y desesperada, corría en círculos: unos ladrones le habían robado la olla: había perdido su único medio de vida.”
Ryszard Kapuscinski: Ébano, Anagrama,
Barcelona, 2000, pág. 122

¡Qué mal repartido está el mundo! En África una olla puede llegar a ser un bien precioso. En el mundo “desarrollado” tiramos a diario cosas infinitamente más valiosas, incluso sin llegar a estrenarlas, y nos quedamos tan anch@s. Si pudiera darse un paseo por nuestros vertederos, esta buena mujer encontraría miles de ollas seminuevas. Si es que antes no le daba un soponcio... Hecha esta introducción, allá van algunos consejos contra el despilfarro de recursos:

-Utiliza el carrito o una cesta para ir a comprar. No se puede estar contra la guerra de Iraq y, al mismo tiempo, coleccionar bolsas de plástico.

-Disminuye la compra de productos de usar y tirar (como los pañuelos, servilletas y manteles de papel, o los vasos, platos y cubiertos de plástico).

-Compra recipientes grandes (mejor una garrafa que varias botellas) y evita los productos muy envueltos (frutas y verduras, mejor a granel que envasadas; lleva en el carrito de la compra una fiambrera para la carne y el pescado).

-Pon cada residuo en su contenedor. El vidrio es el material más fácilmente reutilizable y más ecológico, tenlo en cuenta al comprar (los envases de plástico son muy contaminantes; los tetrabricks son muy difíciles de reciclar; para fabricar las latas de aluminio se emite mucho dióxido de carbono). Alguien puede leer los libros que ya no te interesan, intercámbialos en vez de tirarlos al contenedor azul (Bookcrossing, Llibre viu).

-No derroches el papel en la oficina. Imprime sólo si es indispensable. Reutiliza las hojas y los sobres. Usa un lápiz de memoria en vez de grabar CD. Si tu empresa va a cambiar de ordenadores, los viejos pueden ir a quien los necesita (Banc de recursos).

-Dona tu móvil inservible (Dona tu movil), con sus componentes se puede fabricar uno nuevo. Regala también los trastos que todavía sirven, alguien los necesita, puedes estar segur@: Reutil. O bien transfórmalos para darles un nuevo uso: si cortas por la mitad una garrafa, tendrás una maceta; con un tetrabrick te puedes hacer un monedero... ¡La imaginación al poder! (blog sobre reciclaje de objetos).

-Lleva a un punto de recogida el aceite de freír (con él se hace biodiésel), los residuos orgánicos (sirven para hacer un abono estupendo), las bombillas, las pilas (que sean las últimas, que las hay recargables...), la ropa vieja, los cartuchos de tóner, etc. (y también las ollas viejas...). Si eres de Barcelona, te harán un descuento en la factura del agua cada vez que uses un Punt Verd (ubicación de los Punts Verds). Pídeles tu tarjeta de usuari@.

martes, 12 de junio de 2007

Ahorra en tus recibos

Seguro que encuentras cómo gastarte lo que ahorres. Es más fácil de lo que parece:

-Escoge electrodomésticos energéticamente eficientes, como los de clase AAA.
-La nevera es el electrodoméstico que gasta más. Modera su temperatura a 3-5 grados (-10 para el congelador) y descongélala a menudo.
-Instala la nevera lejos de la cocina y de paredes soleadas. No pongas en la nevera alimentos calientes o tibios y piénsate que vas a sacar de ella antes de abrirla.
-Descongela los alimentos dentro de la nevera, una bolsa de congelados es una fuente de frío.
-No dejes encendidas las luces de habitaciones o lugares de paso cuando no estés.
-Apaga las luces exteriores de terrazas y entradas.
-Aprovecha la luz natural de casa en lugar de encender las luces.
-No dejes los aparatos eléctricos en stand-by.
-Tiende la ropa en vez de utilizar la secadora.
-Usa bombillas de bajo consumo (¡pero no donde se tengan que encender y apagar muchas veces, pues así consumen más que las convencionales y se rompen antes!) y fluorescentes.
-Desenchufa el cargador del móvil cuando el teléfono esté cargado.
-Carga pilas y móviles con un cargador solar; no uses pilas desechables.
-Usa la lavadora o el lavaplatos sólo cuando estén llenos.
-Procura fregar con agua fría.
-Utiliza siempre que puedas el microondas en lugar del horno convencional.
-Apaga el ordenador cuando te vayas del trabajo.
-Sécate el cabello con toalla.
-Barre en lugar de usar la aspiradora.
-Cocina con una olla exprés rápida.
-Hierve sólo el agua que necesites.
-Utiliza un tostador en vez del horno para tostar pan.
-Escoge un ordenador portátil si has de renovar tu equipo, es más eficiente.
-No cojas el ascensor, sube escaleras, es muy saludable.
-Pon placas solares en tu tejado o plantéalo a la comunidad de vecinos.

Climatizar sin despilfarrar

Puedes luchar contra el cambio climático usando el abanico en verano y practicando en invierno el método contra el frío con que la naturaleza nos ha dotado: tiritar. Si no te gusta la vida ascética, hay otras soluciones:

-Si bajas sólo 1 grado la potencia de la calefacción, reducirás la factura hasta un 10%.

-Con ventanas de doble vidrio y que ajusten perfectamente evitarás perder el 50% de la energía.

-Usa un termostato programable para ajustar automáticamente las temperaturas.

-Lleva en casa la ropa adecuada al tiempo que haga.

-Cierra los radiadores de las habitaciones vacías.

-Una plancha metálica o un cartón forrado con papel de aluminio detrás de los radiadores aumenta su capacidad calorífica.

-En verano, ventila la casa a primera hora de la mañana. En invierno, a mediodía o a primera hora de la tarde. Basta con abrir diez minutos las ventanas.

-Limpia los filtros del aire acondicionado, reducirás considerablemente el consumo.

-Instala toldos, cortinas y persianas en ventanas y balcones.

-Mejor usar varios ventiladores que un aparato de aire acondicionado. Un ventilador de techo baja la temperatura de la habitación entre 5 y 8 grados.

-En invierno, intenta mantener una temperatura de 19-20 grados dentro de casa.

Un estilo de vida saludable

Dicen algunos expertos que el 70% de los casos de cáncer tienen que ver con el fumar, el beber, la vida sedentaria y la mala dieta. Ante tal evidencia, no estaría de más tener siempre pegada en la nevera esta lista de consejos:
-no fumar;
-basar la dieta en los cereales y el pan (integrales a poder ser), las legumbres, la fruta (seca y dulce) y las verduras (preferiblemente “limpias”, de agricultura ecológica);
-comer a diario alimentos ricos en antioxidantes. Lo son, por ejemplo, las frutas y hortalizas de colores intensos (tomates, pimientos, fresas, kiwis, granadas, limones...), el té verde y el cacao (de comercio justo, claro);
-tomar fibra a menudo (piña, melón, ciruelas, espárragos, cereales integrales...);
-sustituir la sal por hierbas aromáticas cultivadas en el balcón (si quieres algunas ideas sobre cómo hacer un huerto urbano, visita http://www.huertourbano.com/);
-evitar las grasas (mantequilla, leche entera...), los ahumados y los alimentos a la plancha muy hechos (contienen benzopirenos), y la carne roja (es mejor obtener las proteínas necesarias del pollo, el pavo, el conejo o los huevos -mejor si no son de granja industrial-);
-no beber (si acaso sidra o vino, y poco...);
-hacer ejercicio físico moderadamente, ya que de lo contrario puede resultar contraproducente para tus articulaciones y para el estado de tus células (el ejercicio intenso produce radicales libres).
¡Salud!

Ni una gota de agua de más

Según la Organización Mundial de la Salud, una persona necesita cincuenta litros de agua al día para mantener un nivel de vida digno: cinco para beber, veinte para mantener limpio el hogar, quince para higiene personal y diez para preparar la comida. Si miras tu recibo del agua, verás que probablemente superas con creces este consumo. Pues nada, por intentar consumir menos que no quede:


-Dúchate en lugar de bañarte.

-Arregla los grifos que gotean y las fugas.

-Reutiliza el agua de lavar o cocer vegetales para regar las plantas.

-Recoge en un bidón el agua del último aclarado de la lavadora o el agua del baño del bebé y úsala en el WC. No dejes escapar tampoco el agua fría de los primeros segundos de la ducha.

-Pon boquillas aireadoras en los grifos, son muy baratas (las venden en las ferreterías) y ahorran el 40% del agua.

-Pon una botella dentro de la cisterna del WC y ahorra miles de litros al año.

-Lava el coche a mano o con una manguera en lugar de ir a un autolavado.

Ventajas de no tener coche

“En las áreas urbanas, los desplazamientos de menos de 5 km son igual de rápidos en bicicleta que con otros medios e incluso se ahorra tiempo. Además, la bicicleta ahorra costes interminables. Una persona trabaja como media al menos una día a la semana (o una hora y media al día) para pagar los vehículos que utiliza, por lo que, si trabajáramos cuatro días a la semana e hiciéramos los desplazamientos en bicicleta, todavía ahorraríamos más dinero que trabajando toda la semana utilizando el coche. Según el pensador radical Ivan Illich, el conductor medio norteamericano se pasa 1.600 horas al año (30 a la semana) trabajando para pagar el coche, al volante o en actividades de cuidado y mantenimiento. En el año en que Illich realizó el experimento, como promedio los conductores condujeron 12.000 km anuales, cubriendo como media unos 8 kilómetros por hora. Una bicicleta puede cubrir entre 15 y 30 km por hora y puede comprarse de segunda mano por 100 euros y mantenerse por 25 al año.”

Jim Merkel: Simplicidad radical, Fundació Francesc Ferrer i Guàrdia, Barcelona, 2005, pág. 161-162

Si, pese a todo, no puedes prescindir de tener un coche, procura al menos ir a pie o en bici en los desplazamientos cortos y usar el transporte público siempre que sea posible (especialmente en las horas punta, que es cuando los automóviles consumen más). No obstante, cuando uses el coche:
-compártelo si es posible;
-practica la conducción eficiente: si cambias a segunda antes de alcanzar las 2.000 revoluciones y no pasas de 90 km/h, ahorrarás el 35% del combustible;
-controla la presión de los neumáticos para que esté en el punto óptimo;
-evita llevar un portaesquís o una baca en el techo si no es necesario;
-vacía el maletero de trastos inútiles;
-si has de comprarte un coche nuevo y te lo puedes permitir, escoge un modelo híbrido o eléctrico;
-usa biocombustibles en lugar de combustibles fósiles.