jueves, 5 de julio de 2007

Cuescos de metano

Según un estudio reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la ganadería produce el 18% de todos los gases de efecto invernadero del planeta, con lo cual supera los generados por el transporte. Además de dióxido de carbono, el ganado emite dióxido nitroso (que procede del estiércol) y metano (que se origina durante la digestión de los rumiantes). Para más inri, muchas zonas arboladas, que son sumideros naturales de dióxido de carbono, están desapareciendo para dejar paso a los pastos.

Como por fortuna en muchos países en vías de desarrollo la gente tiende a prosperar, el consumo de carne, productos lácteos y huevos no deja de crecer. Naturalmente, los nuevos acomodados del planeta tienen claro que echarse al coleto un buen filete es un signo de estatus que supera con creces al plato de lentejas o al cuenco de arroz.

Pues nada, ya tenemos otro problema medioambiental con el que lidiar: el exceso de gases de origen animal. Más vale que se ponga pronto de moda el vegetarianismo global... Mientras tanto, para compensar las digestiones vacunas, cada vez que te zampes una hamburguesa, ten al menos la bondad de aguantarte los pedos. La Tierra te lo agradecerá. Y no sólo ella... ;-)

No hay comentarios: