sábado 24 de octubre de 2009

El catalizador Eco-car

Son muchos los automovilistas que esperan la llegada al mercado de coches realmente ecológicos, y al alcance del bolsillo, para poder conducir cada día con la conciencia algo más tranquila. Los coches híbridos son hoy por hoy demasiado caros, los vehículos eléctricos no ofrecen todavía prestaciones comparables a los convencionales y los motores de hidrógeno no han pasado de ser una promesa de futuro.

Aunque no existe una opción de transporte con emisión cero (a menos que te traslades siempre a fuerza de piernas, caminando o en bicicleta, lo cual no es realista para la mayoría de la población), diversas iniciativas tratan de acercarse lo más posible a este objetivo ideal. La empresa catalana Ecocat, por ejemplo, ha ideado un catalizador para vehículos de motor de explosión que reduce en un 15 por ciento el consumo de combustible y en un 80 por ciento las emisiones de dióxido de carbono. Este mecanismo se instala fácilmente en la manguera que une el depósito de combustible con la bomba de inyección. Tiene un coste de unos 200 euros, que se pueden amortizar en poco tiempo gracias a la mejora del rendimiento del motor. En un contexto global en que el cambio climático es ya una prioridad para casi tod@s, sin duda se trata de una excelente noticia. Para saber más, no te pierdas este interesante vídeo: clic.

domingo 27 de septiembre de 2009

Xixi no banho

¿Es antihigiénico evacuar la vejiga mientras un@ se está duchando? Mercedes Milà, la conocida presentadora de la versión española del programa Gran Hermano, opinó en su día contra viento y marea que no. Ahora, un grupo ecologista brasileño le da la razón al recordarnos que la orina se compone de agua en un 95%. Según ell@s, si incorporáramos tal hábito a nuestras costumbres ahorraríamos millones de litros de agua limpia (unos 4.830 litros por persona y año). Lo lograríamos mucho mejor, añado yo, si en cada casa hubiera un mecanismo para rellenar las cisternas de los váteres con el agua de los últimos aclarados de cada colada. Pero como, al fin y al cabo, de lo que se trata es de ahorrar agua, cualquier idea es bienvenida... (No dejéis de visitar la web xixinobanho.org.br. Es bien curiosa.)

jueves 13 de agosto de 2009

Intercambiar tiempo

Teodoro es un avezado fontanero. Además, es un goloso empedernido que siente pasión por el chocolate. Cándida es muy hábil en la cocina. Antes de jubilarse tenía una pastelería. Amb@s son miembros del banco del tiempo del barrio. Un buen día, Teodoro acude gustoso a casa de Cándida para desatascar una cañería. No le cobra nada, pero se marcha con una fantástica tarta Sacher bajo el brazo. L@s d@s content@s y todavía más amig@s.

En los bancos del tiempo se intercambian conocimientos o servicios por tiempo, jamás por dinero, y lo que es más importante, se fomentan la solidaridad y el sentido de pertenencia a un grupo de personas de confianza.

El banco de mi barrio, por ejemplo, ofrece enseñar a quien lo necesite informática, idiomas, joyería, estiramientos, danza, yoga, técnicas de masaje, habilidades para buscar trabajo, etc. Voy a ver qué puedo ofrecer yo...

¿Y tú, ya sabes dónde está tu banco del tiempo más cercano? ¿Estarías dispuest@ a entrar en esta red de intercambios solidarios? (Para saber más, clica y reclica.)

domingo 28 de junio de 2009

El destino es lo de menos

«Los viajeros con experiencia han descubierto que lo que convierte a un viaje en algo memorable no son los lugares que visitan, sino las personas con las que entran en un estrecho contacto. Una mujer que ha dado varias veces la vuelta al mundo nos comenta la estrategia que ella ha desarrollado:

“Cuando viajo siempre intento aprender algo sobre el país o el lugar que visito. Es algo educativo aprender cosas nuevas sobre la geografía, los recursos, el arte, la historia, las costumbres y la cultura. Pero también están en el proceso, las relaciones y las interacciones que se producen con los demás. Es esto último lo que considero mucho más significativo y memorable.

Podría ir al lugar más fantástico y mágico del mundo o visitar siete museos y once iglesias, pero todo esto no sería, ni de lejos, tan interesante para mí si no lograse hacer amigos que actuasen a modo de guía para introducirme en su mundo.

Por eso me gusta tanto ir a mercados, porque son los lugares idóneos para establecer relaciones. Tanto si hablo la lengua del lugar, como si no la hablo, eso no importa porque nos podemos comunicar por medio de gestos, de los ojos o de la sonrisa. Hay tantas caras que todavía recuerdo de adultos, pero sobre todo de niños de Birmania, Sudáfrica, Tailandia y Nueva Guinea o Cachemira. Por eso siempre llevo conmigo golosinas y una Polaroid, así les puedo hacer a los niños una foto y regalársela.

Ni tan siquiera puedo señalar una determinada experiencia como la más especial, porque hay tantas. Y lo que todas tienen en común es que logramos contactar con personas. Nos invitaron a sus hogares. Conocimos a sus familias. Intercambiamos regalos. Se formó como una unión y todos nosotros la sentíamos. Volví enriquecida y emocionada y conmovida por haber podido conocer a esas personas.

Una vez he podido ver cómo viven otras culturas, tomé algo de ellas y lo incorporé a mi propia vida. […]

Me siento tan llena de experiencias. Hay tantas personas a las que he conocido a lo largo de mi camino. Y me siento agradecida por cada una de ellas. Me siento conmocionada.”

Lo que nos describe esa mujer es una forma de viajar que se basa no en dónde está sino en quién es. Nos describe una forma de viajar que está marcada por las relaciones con las personas y no con los lugares. Los lugares pueden ser importantes, pero no son ni mucho menos tan importantes como mucha gente piensa, si lo que se está intentando es realizar un cambio personal.»

Jeffrey A. Kottler, Viajar como experiencia transformadora, Paidós, 1998, pág. 133-134.


¿Y todavía no tienes un perfil en Couchsurfing u Hospitality Club?

miércoles 17 de junio de 2009

Reír a mandíbula batiente

“Siendo redactor de la revista Saturday Review e inmediatamente después de regresar (totalmente extenuado) de un viaje al extranjero, Norman Cousins comenzó a experimentar una fiebre muy alta y grandes dolores en todo su cuerpo. Fue rápidamente ingresado en un hospital, donde le diagnosticaron una enfermedad del tejido conjuntivo considerada incurable [espondilitis anquilosante]. Le dolían tanto las articulaciones que no podía realizar ni el más leve movimiento. Los médicos le dijeron abiertamente que las posibilidades de recuperarse eran prácticamente nulas. Negándose a aceptar este triste destino, Cousins decidió tratarse a sí mismo.

Recordó una conferencia sobre las nefastas consecuencias que las emociones negativas tienen sobre el organismo. Entonces pensó que si en su caso, las emociones negativas habían jugado un papel determinado en la aparición de su enfermedad, tal vez las emociones positivas fueran capaces de restablecer el equilibrio, es decir, de devolverle la salud. Así, decidió combatir su enfermedad con alegría, humor y risa. En una primera etapa pidió que en su propia habitación del hospital se le permitiera proyectar películas cómicas y desde el primer día comenzó a experimentar cierta mejoría. Pronto se dio cuenta de que 10 minutos de risa le permitían dormir 2 horas sin ningún dolor. Poco después abandonó el hospital trasladándose a la habitación de un hotel, que además de resultarle mucho más económica, le ofrecía mayores comodidades y alimentos a su gusto. Allí las sesiones de cine cómico fueron realmente maratónicas y como resultado, en muy breve plazo se curó por completo.”

David García Walker, Los efectos terapéuticos del Humor y la Risa, Editorial Sirio, Málaga, 1999, pág. 15-16.

Tal vez haya pocos casos tan increíbles como este, pero hoy por hoy numerosos estudios médicos han demostrado con creces que las emociones positivas favorecen la salud de las personas. El humor y la risa combaten el estrés, la ansiedad, la hipertensión, la contracción muscular y los trastornos intestinales, además de fortalecer el sistema inmunológico (al aumentar la actividad de las células NK, natural killers, que protegen al organismo de agentes nocivos tales como virus y células cancerígenas).

¿Te acuerdas del episodio más gracioso de tu vida? No dejes de traerlo a la mente tan a menudo como puedas...

lunes 8 de junio de 2009

Una placa en cada balcón

Si en cada hogar hubiera un placa solar, podríamos autoabastecernos de una parte de la energía que consumimos y el volumen de nuestras emisiones de dióxido de carbono se reduciría considerablemente. La Fundación Terra nos invita ahora a instalar una placa solar en nuestro balcón. La han bautizado como Kit Fotónico GS120 y se puede conectar directamente a la red doméstica a través de cualquier enchufe, con el consiguiente ahorro en la factura mensual. Para más información, no dejes de leerte esta noticia del diario Público: clic.

viernes 1 de mayo de 2009

El banquero de los pobres

En 1974, Bangladesh padeció una terrible hambruna. Muhammad Yunus, profesor universitario de Economía, vio morir de hambre por las calles a miles de sus conciudadan@s. Para poder subsistir, much@s de los que no perdieron la vida se vieron obligados a pedir dinero a prestamistas que les exigían intereses abusivos. Yunus se escandalizó al ver cómo una campesina tomaba prestado menos de un dólar a condición de que el prestamista se quedase con el derecho en exclusiva a comprar todo lo que ella produjera al precio que él decidiera. De la indignación ante semejante forma de esclavitud nació en 1983 el Grameen Bank.


El Grameen Bank presta hoy pequeñas sumas de dinero a personas pobres que necesitan comprar semillas o animales de granja, iniciar un negocio, construir una casa... A pesar de que no se les exigen avales, estas personas pagan y resarcen los préstamos puntualmente en el 99% de los casos. La idea del microcrédito ha sido exportada a otros muchos países del Tercer Mundo y también al mundo rico, incluidos los mismísimos Estados Unidos, en un caso de transferencia de sabiduría del mundo “pobre” al “rico” que constituye una sonora bofetada en la cara de nuestro trasnochado paternalismo occidental.


Observa la cabecera de este blog. Hablamos de ideas sencillas para una vida solidaria. ¿Quieres una?: financia a un emprendedor sin recursos. Hay mil maneras. A mí me han llamado la atención Kiva y Babyloan, proyectos que tienden puentes a través de Internet entre quienes tienen capital y quienes lo necesitan. No estarás dando caridad. Estarás ayudando a hacer viable un pequeño negocio mediante un micropréstamo que se te devolverá. ¡Manos a la obra!


(Para saber más sobre este tema, no te pierdas el libro de Muhammad Yunus, El banquero de los pobres. Los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo, Paidós, Barcelona, 2008.)