miércoles, 11 de diciembre de 2019

El director y el jardinero

«Si somos receptivos, si creemos en nosotros y en la vida, podremos encontrar interesante y enriquecedor cualquier trabajo, por monótono o poco valorado que esté. Cuando volví a Japón, después de muchos años en el extranjero, tuve varias entrevistas de trabajo. Nada más entrar en una gran compañía en la que quería trabajar mucha gente, me di cuenta de que todos estaban estresados y se percibía cansancio e irritación. Cuando me iba, oí un canturreo y miré por la ventana. Vi a un hombre mayor que estaba podando unos árboles. Como venía de fuera y mi comportamiento no era típico japonés, comenté a la empleada que el jardinero parecía muy feliz. Ella me contó que ese hombre había sido el anterior director de Recursos Humanos: le había dado un infarto que casi le cuesta la vida y, cuando se recuperó, pidió ingresar como jardinero, pues el anterior se había jubilado. Resulta que aquel director que siempre estaba amargado y trabajaba quince horas diarias se había convertido en un viejecito feliz, cobrando veinte veces menos. “Eso sí” —me dijo— “sigue siendo tan perserverante como antes; si quiere que una rama adquiera una forma, no para hasta conseguirlo”.
El director casi se muere, el jardinero era feliz. Recordemos esto cada día.»
Miyuki Yoshimura, 21 claves japonesas de la felicidad, Titilante Ediciones, 2019, página 41.



Bertrand Russell, Elogio de la ociosidad


“Creo que se ha trabajado demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es una virtud ha causado enormes daños y que lo que hay que predicar en los países industriales modernos es algo completamente distinto de lo que siempre se ha predicado.” [...] “El sabio empleo del tiempo libre es un producto de la civilización y de la educación. Sin una cantidad considerable de tiempo libre, un hombre se verá privado de muchas de las mejores cosas. Y ya no hay razón alguna para que el grueso de la gente haya de sufrir tal privación; solamente un necio ascetismo, generalmente vicario, nos lleva a seguir insistiendo en trabajar en cantidades excesivas, ahora que ya no es necesario.” [...] “El buen carácter es, de todas las cualidades morales, la que más necesita el mundo, y el buen carácter es la consecuencia de la tranquilidad y la seguridad, no de una vida de ardua lucha.” 

jueves, 12 de septiembre de 2019

La oración del buen amor




«Yo soy yo y tú eres tú. Yo no estoy en el mundo para colmar tus expectativas, ni tú estás en el mundo para colmar las mías. Yo soy yo y tú eres tú. Si en algún momento o en algún punto nos encontramos, será maravilloso. Si no, no puede remediarse. Falto de amor a mí mismo cuando en el intento de complacerte me traiciono. Falto de amor a ti cuando intento que seas como yo quiero en vez de aceptarte como realmente eres. Yo soy yo y tú eres tú.» (Fritz Perls, creador de la terapia Gestalt)

martes, 20 de agosto de 2019

Cómo ser humano

Hay personas activas, personas sedentarias y personas sedentarias activas. Seguramente te piensas que eres de los primeros y probablemente eres de los últimos. Si estás 8 horas al día sentado en la oficina o 5 horas en el sofá y luego "compensas" corriendo o yendo al gimnasio una hora, no es suficiente, no eres activo, aunque te creas lo contrario. Para ser activo hay que hacer cosas como no coger ascensores, levantarse cada 20 minutos de la mesa o el sofá y hacer las tareas de casa sin usar máquinas. Simplemente por el hecho de levantarte de la silla, el nivel de glucosa en sangre ya baja. Si es alto, se acumula en forma de grasa en tu cuerpo. Ser activo implica que el riesgo de cáncer de colon, por ejemplo, descienda un 60%. Nuestros antepasados no paraban quietos un momento. De hecho, corriendo largas distancias hay muy pocos animales terrestres (la cebra, el caballo y un par más) que sean mejores que nosotros. Hoy nos hemos vuelto muy vagos. No hay pastilla antiinflamatoria o cardioprotectora en el mundo que se pueda comparar con moverse y hacer cosas constantemente. (Para saber más, léete el libro de diversos autores cuyo título encabeza esta entrada)






miércoles, 15 de mayo de 2019

Usa el buscador Ecosia

Ecosia es un buscador verde y solidario. Al usarlo, una buena parte de los ingresos que generas con tus búsquedas en la red se dedican a financiar proyectos de reforestación. Si tienes coche o viajas mucho, Ecosia puede ser una buena manera de compensar tus emisiones de efecto invernadero. Sencillo, ¿no?  



Si quieres colaborar con otros proyectos de reforestación, busca información sobre Plant For The Planet, The Green Belt Movement, Land Life Company, Viagroforestry, etc. Si quieres comprar media hectárea de selva para protegerla de la deforestación, visita www.worldlandtrust.org .

sábado, 6 de abril de 2019

Fumar mata, trabajar también

 

"El trabajo es nocivo para tu salud. De hecho, el trabajo es asesinato en masa o genocidio. Directa o indirectamente, el trabajo matará a la mayoría de los que lean estas palabras. Entre 14.000 y 25.000 trabajadores mueren en este país anualmente en el lugar de trabajo. Mas de dos millones quedan deshabilitados. De veinte a veinticinco millones son heridos cada año. Y estas cifras se basan en una estimación muy conservadora acerca de qué constituye una herida relacionada con el trabajo. Por ejemplo, no cuentan el medio millón de casos de enfermedad ocupacional cada año. Hojeé un libro de texto médico sobre enfermedades ocupacionales y tenía 1.200 páginas. Incluso esto apenas es la punta del iceberg. Las estadísticas disponibles cuentan los casos obvios, como los 100.000 mineros que tienen el mal del pulmón negro, de quienes mueren 4.000 cada año, una tasa de mortalidad mucho mayor que la del SIDA, por ejemplo, que recibe tanta atención de los medios. Esto refleja la creencia sobreentendida de que el SIDA aflige a pervertidos que podrían controlar su depravación mientras que la extracción de carbón es una actividad sacrosanta e incuestionable. Lo que las estadísticas no muestran es que decenas de millones de personas ven reducidas sus expectativas de vida a causa del trabajo -que es lo que sigifica la palabra homicidio, después de todo. Considera a los doctores que trabajan hasta morir a los cincuenta y tantos. Considera a todos los otros adictos al trabajo.
Aún si no quedas muerto o inválido mientras trabajas, también puedes morir mientras vas al trabajo, regresas del trabajo, buscas trabajo, o tratas de olvidarte del trabajo. La gran mayoría de las víctimas del automóvil estaban realizando algunas de estas actividades obligadas por el trabajo, o cayeron víctimas de alguien que las hacía. A este conteo de cadáveres se debe añadir las víctimas de la contaminación auto-industrial y la adicción al alcohol y drogas inducida por el trabajo. Tanto el cáncer como las enfermedades cardíacas son aflicciones modernas cuyo orígen se puede rastrear, directa o indirectamente, hacia el trabajo.
El trabajo, entonces, institucionaliza el homicidio como forma de vida. La gente piensa que los Camboyanos estaban locos al exterminarse a sí mismos, pero ¿somos nosotros diferentes? El régimen de Pol Pot al menos tenía una visión, aunque borrosa, de una sociedad igualitaria. Nosotros matamos gente en el rango de las seis cifras (por lo menos) para vender Big Macs y Cadillacs a los que sobrevivan. Nuestras cuarenta o cincuenta mil muertes anuales en la autopista son víctimas, no mártires. Murieron por nada -o más bien, murieron por trabajar. Pero el trabajo no es algo por lo que valga la pena morir." 
(Bob Black, La abolición del trabajo